domingo, 16 de octubre de 2011

La triste decisión de los Giralt


SE VAN DEL MADRID PARA REFUNDAR EL ESPAÑOL

LES SIGUEN CARDENAS, NEYRA, VALLARINO, ARRUABARRENA Y PÉREZ


Un grupo de socios fundadores, descontentos con sus compañeros, deciden abandonar el Madrid e irse a refundar el desaparecido Español. El temple de los Padrós hace que la escisión no afecte a las estructuras de la sociedad. Fue un octubre triste por lo inesperado de esta decisión.

Ha sido, sin lugar a dudas, un año movidito en el Madrid Foot-Ball Club, pero lo que causó mayor conmoción entre los aficionados fue la marcha de alguno de sus socios fundadores.

Bajo la firma de «Un medio», en la Revista de Sport del 20 de octubre se leía lo siguiente: «Lamento empezar la reseña de este sport, dando algunos detalles a nuestros lectores de lo ocurrido los días pasados en el Madrid, por disgustos entre los socios de dicho Club.

La causa de lo ocurrido, no es este el lugar apropiado para decirla; lo único que interesa es que valiosos jugadores del primer equipo del Madrid se han dado de baja por los disgustos mencionados perdiendo, por lo tanto, la Sociedad, un inmenso refuerzo. Con el tiempo se verá la necesidad de estos simpáticos jugadores.

Todos éstos, verdaderos «amateurs» del Foot-Ball, no han querido por esta causa dejar de practicarlo, por lo cual se han fusionado con el Español, que puede estar satisfecho de la preferencia que le han dado, yéndose a formar parte de su Club.

Nuestra enhorabuena al Español, y sentimos muy de veras lo ocurrido, pues el Madrid ha perdido con esta separación lo que quizá en mucho tiempo no pueda recuperar».

Con esta nota tan escueta se daba cuenta del momento más delicado que atraviesa la Sociedad desde su fundación.

El grupo de socios fundadores que han abandonado la sociedad e ingresado en las filas del Español está compuesto por los señores Antonio Neyra, Enrique Aruabarrena, Pérez, Manuel Vallarino, Ramón Cárdenas y los hermanos Giralt (Mario, Armando y José). Pero también otros cinco jugadores del Madrid se fueron al Moncloa.

El grupo de los Giralt fue suficiente para resucitar al Español que se había disuelto antes del verano. Se reúnen los socios y se nombra una Junta general presidida por Luis de Páramo y don Benigno Martínez como vicepresidente.

Lo primero que acuerda la Junta es lanzar un reto a las demás Sociedades para celebrar partidos, desafío que recogen Moncloa y Moderno. El Madrid no puede recogerlo porque está en vigor un artículo de la Asociación Madrileña de Foot-Ball que dice: «los jugadores que se borren de un club no podrán jugar hasta la temporada siguiente».

Sin embargo, estos disidentes celebran un encuentro contra el Moncloa a finales del mes de octubre alineándose los Giralt, Neyra, Vallarino y Cárdenas y venciendo el Español con un goal de Armando Giralt.
A finales de noviembre debía celebrarse un encuentro entre el Madrid y el Moncloa que al final, como cuenta El Mundo Deportivo, no se disputó porque «el Moncloa, indudablemente por su debilidad, admitió en su equipo a cinco de los jugadores que tanto se han querido distinguir por su disidencia del Madrid.

Se creyeron dichos jugadores que el Madrid iba a contender con ellos estando fuera del Reglamento, pero se vieron frustrados al encontrarse con la protesta que con todas las de la ley hicieron antes de comenzar el partido».

Se celebró entonces una Junta extraordinaria de la Asociación de foot-ba-llistas madrileños, en la cual se aprueba el número de jugadores de cada club para el campeonato, y que debían haber participado por lo menos en tres encuentros con el equipo que iban a representar.

El 26 de octubre es expulsado el Moncloa de la Asociación por haber jugado un partido contra el Español, aún sin federar.  

"Foot-ballistas" del Madrid Foot-Ball Club delante de su sede social situada en la avenida de la Plaza de Toros, entre ellos Adolfo Melendez, Carlos Aparici y Calzado.

Mes de un año convulso (20 de septiembre de 1903)


CON LA VENIA REAL, EL FOOTBALL SE AFIANZA

Este año la presidencia del «club» contempla un relevo fraternal. Juan Padrós ha manejado «de facto» los destinos del Madrid, tras haber delegado en él su hermano Carlos. Un año convulso que nos dejó una goleada escandalosa.

D. Carlos Padrós ha conducido en la sombra los designios del Madrid F.B.C. dejando como timonel a su hermano Juan, quien se ha erigido, en efecto, en el primer presidente de la entidad. La cooperación entre ambos ha resultado fructífera. Don Carlos desde la presidencia de la Unión Madrileña de Clubs de Foot-Ball y Don Juan al frente del Madrid, han consolidado el éxito organizativo del concurso.

La competición se ha transformado ya en un verdadero campeonato, alentado por Su Majestad Alfonso XIII quien ha regalado una copa que sólo será entregada en propiedad al club que la gane durante tres años consecutivos o cinco alternos . El Madrid rozó el trofeo.

Tras vencer con brillantez al Español por cuatro a uno -con goals de Armando Giralt en dos ocasiones, su hermano «Patoche» y Parages- no pudo con el Athletic en la gran final, perdiendo por 3 a 2.

A esta derrota se unió la deserción de algunos jugadores. Recalaron en el Español y desafiaron a todas las Sociedades a concurrir en el Campeonato. Pero olvidaron un artículo de la Asociación Madrileña de Clubs de Foot-Ball. Los jugadores que se borren de un club no podrán jugar contra él hasta la temporada siguiente. Por este motivo, más de un jugador que ha reforzado al «Español» ha tratado de regresar, en a su club de origen.

En medio de este vaivén de deserciones se produjo la dimisión del presidente de la Federación, el Sr. Padrós, tras un violento incidente con el jugador Armando Giralt. En el ámbito deportivo, la temporada del Madrid nos brinda un puñado de partidos memorables. El domingo 14 de junio los blancos se impusieron, por trece tantos a uno, a una selección compuesta y reforzada por jugadores de varias Sociedades.

ESTRENAN DOMICILIO SOCIAL JUNTO AL CAMPO DE JUEGO

En la Junta General ordinaria del día 4 de octubre se inauguró la nueva sede social y centro de reunión del Madrid Foot-Ball Club. El local se asienta en la casa número 10 de la Avenida de la Plaza de Toros, próxima a su campo, y se disfruta en régimen de arrendamiento. Consta de tres habitaciones, una como Secretaria, otra como vestuario y la última como almacén. Los partidos resultan ahora mucho más cómodos para los socios, pues el local es amplio y confortable. La decoración ha corrido a cargo de los señores Varela y Mendía.

Revista de Sport, 20 de septiembre de 1903

Plantilla del Madrid en 1903

 El 8 de marzo, el semanario «El Cardo» publica esta interesante información sobre el perfil de los once jugadores que componen el primer «team» del Madrid. El Club está considerado como el más fuerte de la capital y cuenta con cinco equipos completos. Desde su fundación no ha dejado de organizar concursos en bien del desarrollo de este nuevo «sport».

D. Dario Arana

Nació en Bilbao; tiene diez y nueve años de edad, empezó a jugar a los diez años de edad y estuvo seis en el Club Bilbao, y es un excelente guarda-meta, distinguiéndose por su gran vista y seguridad, que están acompañadas de su gran estatura (2 metros 10 centímetros), siendo uno de los mejores aficionados a la pelota a cesta que hay en Madrid, y es también un excelente remero, habiendo obtenido premios en varias regatas.





D. Mario Giralt

Natural de La Habana; tiene veinte años; empezó a jugar a los diez y seis años, y juega de zaguero, donde se distingue por sus fuertes cargas. Cultiva además otros sport, como son el Base-Ball, ciclismo, Lawn-Tennis, y es un excelente tirador de pistola.




D. Eustaquio Celada

Natural de Santander; cuenta diez y nueve años, es un gran zaguero, siendo el jugador más completo con que cuenta el Madrid, habiendo jugado hasta la actualidad todos los puestos, menos guardameta, siendo un buen aficionado a la esgrima.





Mr. Chalmandier

Nació en Francia y aprendió a jugar en Inglaterra; tiene diez y nueve años y juega en el Madrid , el sitio de medio derecha, y se distingue por su gran seguridad y elegancia en el juego.





 Mr. Arthur V. Jhonson

Es natural de Inglaterra, y tiene veintitrés años; es el capitán de este equipo, en donde juega el puesto de medio centro, distinguiéndose por sus grandes cargas, agilidad y elegancia en el cuerpo, jugando además los sitios de delantero y guardameta juega también otros sports, como son el Lawn-Tennis y Ruker.




D. Ramón Cárdenas

Natural de Madrid; tiene diez y ocho años; juega en el medio izquierda, donde se distingue por su mucha agilidad y gran seguridad, y además juega el puesto de delantero, en donde se distingue por sus preciosos pases.





 D. Pedro Parages

Tiene diez y seis años, empezando a jugar en Londres, donde ha estado estudiando; es un gran jugador de Foot-ball, y hoy juega de delantero derecha centro, y se distingue por sus cargas y bonita combinación.





 D. Federico Revuelto

Natural de Guatemala; tiene veintidós años y empezó a jugar en Inglaterra al Foot-ball Rugbi, jugando en el Madrid de delantero izquierda centro, en donde se distingue por sus regates y modo de esquivar las cargas.





D. José Giralt

Aprendió a jugar a los quince años, teniendo diez y nueve en la actualidad, y entró también en el «Sky» , donde jugaba de zaguero, y ahora juega de delantero izquierda; se distingue por su gran velocidad, cargas, y sus preciosos pases, siendo un buen jugador de Base-ball gran aficionado de pelota á pala y un gran saltador.





D. Antonio S. Neyra 


Tiene diez y ocho años, empezando a jugar a este sport a los quince, en el Club «Sky», y desde entonces hasta la actualidad ha jugado de delantero centro, distinguiéndose por sus preciosos regates, agilidad y golpes de cabeza; además, éste cultiva otros sports, como son la pelota, el ciclismo y la natación, siendo también un gran gimnasta.

D. Armando Giralt

Tiene diez y siete años, y es natural de la Habana; desde los catorce empezó a jugar y entró a formar parte, con Neyra, en el Club «Sky», donde jugaba de delantero derecha, puesto que juega en la actualidad, en donde se distingue por su gran velocidad, pases y golpes de precisión á la meta. Cultiva también el Baseball, ciclismo y pelota.

Nacimiento de varios equipos españoles


Los «sportmen» españoles están de suerte. Poco a poco, el higiénico deporte del «foot-ball» se está imponiendo en todas las ciudades del país: cada día se constituyen nuevas Sociedades y se organizan partidos que enfrentan a los socios de los diferentes «clubs». Este año han iniciado su andadura, entre otros, los siguientes «teams».

Nace el Málaga Foot-Ball Club

En esta bella capital andaluza se ha constituido recientemente una Sociedad deportiva, titulada Málaga Foot-ball Club, cuyo solo nombre indica su fin.

La mayoría de los días se organizan, durante las mañanas y tardes, grandes partidos en los que toman parte la mayoría de los socios, y a falta de frontón u otro lugar adecuado, los partidos se celebran en la Plaza de Toros.

Se estudia el modo de construir un frontón en lugar no lejano de la capital para ese fin.

Los partidos no merecen, a la verdad, reseña más detallada, pues la mayoría de los jóvenes principian ahora a jugar, si bien aseguramos que algunos llegarán a ser jugadores muy notables.

Los socios aumentan con los días. (...) Nos congratulamos que el higiénico juego del Foot-ball haya logrado ser implantado en (...) Málaga.

El Cairo, 8 de abril

Se crea el Athletic de Madrid

Concluido el Campeonato de España de este año, algunos socios del Club Athletic de Bilbao decidieron crear en la capital de España una delegación de su Sociedad: el «Athletic Club» de Madrid. El día 2 de mayo ésta jugó su partido inaugural, en un campo situado detrás del Parque del Retiro. La Junta Directiva del equipo está presidida por E. Allende y vicepresidida por J. Zavala. E. Acha, J. Peña y E. Goiri ocupan los cargos de secretario, vicesecretario y tesorero, respectivamente. Desde la ciudad de Bilbao, han explicado ya el porqué de los nombres de ambos conjuntos: el «Athletic B.» (de Bilbao y bueno) y el «Athletic M.» (de Madrid y malo).

Tres nuevos “Teams” en Madrid

Siguiendo el ejemplo de otras se han fundado en Madrid dos nuevas Sociedades que llevan por título el de «Boston» y «Nacional», y junto á las tapias del Tiro de Pichón otra Sociedad, que lleva por título «Victoria Foot Ball-Club», y cuyo presidente es el distinguido Sr. D. Manuel Méndez, persona competentísima en este sport, y a quien nunca agradecerá la afición los trabajos que por él realiza, estando traduciendo en la actualidad el reglamento inglés y francés de «Foot-Ball», que vendrá a llenar un vacío en las múltiples dudas que se presentan en sus jugadas.

El Cardo, 8 de enero de 1903

Se funda el Internacional Foot-Ball Club

En la semana pasada se ha fundado otra nueva Sociedad, que lleva por título el de «Internacional Foot Ball Club», y que está compuesta por todos los jugadores del primero, segundo y tercero team del «New», que se han separado por un disgusto entre éstos y el arrendatario del campo donde jugaba, Sr. Mayora, siendo su Junta directiva la siguiente:

Presidente, D. Tomás Guyarro; Vicepresidente, don Tomás Moore; Secretario, D. Eugenio Bisbal; tesorero, D. Pío Wandosel (...).

Consiste su uniforme en pantalón blanco, camisa azul y encarnada, y, según las noticias que tengo, se encuentra (…) reforzado su primer equipo por seis jugadores por seis jugadores ingleses, efectuando su partido de inauguración con la Sociedad «Madrid» en la semana próxima. (...)

El Cardo, 8 de enero de 1903  

El arte de defender la meta


 UN «GOALKEEPER» TIENE QUE PRACTICAR BOXEO

LOS JUGADORES DEBEN CONSERVARSE PREPARADOS COMO LOS CABALLOS

Puede parecer que la función de un «goalkeeper» es menos importante que la de sus compañeros. Sin embargo, los defensores de la meta nunca deben relajarse, aun sin participar directamente en el juego. Es conveniente que su preparación incluya la práctica del boxeo y la esgrima, para ejercitar la mente y los reflejos.

A los ojos de los espectadores aparece el goalkeeper como el más descansado de los jugadores durante la lucha. Mientras los demás siempre están en continuo y rápido movimiento tratando por medio de engaños y ligereza de dominar el campo de contrarios, alegres y entusiastas, bullendo de uno a otro lado, chocando los unos con los otros y formando confuso pelotón en el que sólo se distinguen los brazos y las piernas de los que se agitan y retuercen como los tentáculos de dos enfurecidos pulpos que combaten, el goalkeeper permanece quieto y colocado en un sitio, reconcentrado en sí mismo y al parecer indiferente ante la contienda.

SIEMPRE ALERTA

Pero su situación es en verdad lo contrario de lo que parece, su papel es el más importante de todos los jugadores. Sigue anheloso las fluctuaciones de la pelota sin saber nunca cuándo llegará el momento en que sea necesaria su intervención activa» Aunque desearía unirse a sus compañeros y pelear con ellos en lo más reñido de la batalla, tiene que reprimirse y seguir con atención el juego. Nunca debe aturdirse ni perder un solo golpe aunque la pelota se oculte a su vista, pues debe estar preparado para recibirla en un momento crítico y en cualquier dirección, realizando con prontitud el movimiento que sea necesario para defender la meta. Muchas veces el éxito se compromete por la fiebre que produce la lucha, y el goalkeeper debe tener esto muy presente porque si no tiene serenidad bastante para no dejarse dominar por esta fiebre, no sirve para su cargo. No hay muchos goalkeepers buenos y casi se puede decir que los buenos valen lo que pesan en oro. Se necesita, en primer lugar, mucha energía; un hombre nervioso no sirve para este cargo; es necesaria gran voluntad para colocarse en aquel sitio sin dejarse dominar por el delirio del juego, estando alerta para las más inesperadas contingencias con absoluto dominio de los nervios. Esta energía debe combinarse con una clara inteligencia para poder, en un momento dado, comprender las situaciones más difíciles con una sola mirada y remediarlas al mismo tiempo.

EL «PENALTYKICK»

Pero la inteligencia y la energía no bastan si no están combinadas con la agilidad, y esta cualidad sólo se obtiene después de muchos años de práctica y ejercicio. Para completar los elementos que son el ideal de un buen goalkeeper, es necesaria la perfección física. Tanto como la inteligencia necesita de la fuerza para detener el golpe de la pelota; debe ser alto, ventaja considerable que le permite evitar una entrada alta que un hombre bajo no podría alcanzar con las manos para echarla por encima del goal o rechazarla al suelo en esos momentos en que los espectadores están emocionados viendo por el aire una rápida y bien dirigida pelota que va a entrar en la meta.

El penalty kick (golpe de castigo) es uno de los casos más apurados para el defensor de la meta. Entonces, según los reglamentos, debe colocarse la pelota en un punto a doce yardas del goal, sin que ambos pueda haber otro jugador que el goalkeeper. Con un golpe bien dirigido son muchas las probabilidades de éxito de los que atacan por ser muy difíciles las pasadas.

Otro de los golpes difíciles de parar para un goalkeeper, por bueno que sea, es cuando viene la pelota oblicuamente a entrar por una de las esquinas o ángulos que forman los postes y el travesaño del goal. Un afamado campeón del foot-ball dice que de esta manera se hacen más goals que las demás.

El ejercicio es más necesario a un goalkeeper que á los demás jugadores, porque tiene que estar tranquilo y más moderado que los otros. Debe ejercitarse en algo que le permita concentrar sus pensamientos y desarrollar su fuerza, siendo muy convenientes el boxeo y la esgrima, en los cuales se ejercita la vista y se acostumbra a apreciar las posiciones que pueden ser ventajosas. El verano no es estación a propósito para este juego; sin embargo, los jugadores deben conservarse preparados como los caballos de carreras, porque es tan importante y rápido el juego de hoy en los grandes matches, que el que no se ejercite durante el verano hará mal papel en las demás estaciones.

También es necesario acostumbrarse a resistir los cambios de temperatura, alcanzando un estado de perfección física en la que no produzcan impresión ni el viento ni la lluvia. De todo lo expuesto se deduce que el arte de defender la meta es muy difícil aunque parezca lo contrario, y que no se aprende a ser un buen goalkeeper, en poco tiempo y aun una vez siéndolo es necesario practicarlo para no perder facultades.

Arrojando la pelota, este golpe requiere fuerza de brazo y puntería muy segura para mandar el balón al compañero que espera. 

 Esperando la pelota alta. Aquí se demuestra la ventaja de la estatura, pues un "goalkeeper" alto espera la pelota al entrar. 
 Una de las pelotas más difíciles de parar cuando va por el ángulo. 
 Un golpe limpio. El "goalkeeper" debe ser más de moderados que los otros. 
Una buena parada que demuestra la ventaja de ser alto del "goalkeeper".

Gran Vía, diciembre de 1903

El fútbol llega a occidente (junio de 1903)


Aunque nacido en las lejanas tierras de Extremo Oriente, el fútbol no tardó en llegar a Occidente. Disfrutado por nobles, villanos e incluso monarcas, una vez allí se arraigaría hasta el día de hoy con un éxito imposible de velar o sofocar.

Durante la Edad Media, diversos precedentes del fútbol hicieron acto de presencia en territorio de Occidente. En el siglo XII, en Inglaterra ya era común que pueblos, parroquias, villas y ciudades se enfrentaran en un juego consistente en empujar la pelota con los pies hasta la portería adversaria. La competición era durísima no sólo por las condiciones de violencia en que se libraban los partidos sino porque la distancia entre una y la otra podía llegar al kilómetro. No cuesta mucho imaginar que abrirse camino en medio de una nube de feroces adversarios y surcando un campo tan dilatado no era tarea fácil. Sin embargo, sus efectos negativos quedaban siquiera en parte limitados porque estos encuentros sólo se celebraban en Carnaval. El fútbol de Carnaval tuvo a partir del siglo XIV un importante rival en el gioco del calcio (juego de la patada). Este deporte florentino se jugaba con veintisiete participantes por cada equipo y media docena de árbitros. No era un número excesivo dado que en la lid resultaba aceptado el uso de las manos y el de los pies. Tanto los monarcas Tudor como los Estuardo lo consideraron favorablemente e incluso, en alguna ocasión, se permitieron participar en él. De manera muy distinta lo vio el puritano Oliver Cromwell a mediados del siglo XVII. Empeñado en que Inglaterra se convirtiera en un paradigma de las virtudes protestantes, Cromwell prohibió la práctica de un deporte tan poco caballeroso y que, a la vez, favorablemente e incluso, en alguna ocasión, se  celebraba en las cercanías de fiesta tan pagana como el Carnaval.

Los efectos de su prohibición duraron bien poco. La Restauración de los Estuardo, llevada a cabo en la persona de Carlos II, se tradujo, entre otras muchas medidas, en el regreso del fútbol. Durante el siglo siguiente, el deporte ya era extraordinariamente popular en las escuelas públicas aunque seguía careciendo de unas reglas uniformes. Si en Eton se jugaba el Wall game y el Field game, en Harrow los escolares se entretenían con el Harrow football. El nombre era similar- salvo en la asignación del lugar - al que se le atribuía en Winchester.

A pesar de todo, el número de jugadores por equipo seguía siendo excesivo y no existían reglas establecidas que gozaran de una aceptación universal. Ese sería un paso que se daría ya en el siglo siguiente y con él tendría lugar el nacimiento contemporáneo del fútbol.

La regeneración

Ya era hora que empezase a despertar entre la juventud madrileña la afición a algo más que a servir de postes en la calle en competencia con los faroles del alumbrado, estorbando el paso a los transeúntes, dedicándose a chicolear a las muchachas con frases las más de las veces de muy dudosa educación. Lástima daba ver esa generación de muchachos de complexión enclenque, hastiados de todo antes de llegar a ser hombres, sin ninguna ilusión y distrayéndoles sólo alguna juerguecita en la que, además de comprometer la escasa salud, les rebajaba, dando al traste con su dignidad.

Habituados a no hacer clase alguna de ejercicios físicos, ha sido preciso que vinieran del extranjero una porción de muchachos educados a la moderna, con deseos de continuar en su patria un método de vida que en otros países se inculca a no hacer clase alguna de ejercicios físicos, ha sido preciso que vinieran del extranjero una porción de muchachos educados á la moderna, con deseos de continuar en su patria un método de vida que en otros países se inculca a la juventud como necesario y complemento a la educación, para que aquí se empezasen a conocer y apreciar las ventajas y alicientes que tienen los ejercicios corporales. Poco a poco fue aclimatándose esta afición a pesar de que parientes y amigos de esos muchachos tomaban a broma y chacota todo lo que fuera molestarse, salir de sus viciadas costumbres, trabajar, en una palabra. Afortunadamente, como lo bueno siempre se impone, fue arraigando esa afición por los ejercicios atléticos, y se constituyeron en Madrid varias Sociedades de foot-ball, las que, a pesar del escaso o ningún apoyo del elemento oficial, progresaron mucho en poco tiempo, constituyendo un núcleo de entusiastas propagandistas que hoy cuentan por miles los que cultivan tan interesante sport. Todo cuanto se haga es poco para imbuir a la juventud los hábitos del trabajo; hay que alzarla del marasmo en que se hallaba hundida, convenciéndola de que esta inmovilidad nos atrofia, nos inutiliza, nos mata.

Por miles se cuentan en Francia, Alemania e Inglaterra las Sociedades que se dedican a ejercicios atléticos, hay deportes para toda clase de fortunas, edades y condiciones físicas. Es erróneo afirmar que sólo los ricos pueden dedicarse á ejercicios necesarios a la conservación de la salud.

En España, que desgraciadamente se trabaja tan poco, pues la mitad de los días los hacemos festivos, puede desarrollarse la afición a los ejercicios al aire libre como en ningún país del mundo. Ya que la producción nacional pierde con tanta fiesta un número incalculable de millones, aprovechemos para la salud y regeneración física lo que se nos escapa de regeneración económica.

Entre los sports que por su agradabilísimo entretenimiento han tomado carta de naturaleza entre nosotros, merece citarse el foot-ball. Reúne todas las condiciones apetecibles y recomendables por el higienista más exagerado: se juega al aire libre, en pleno campo, aprovechando lo que a torrentes nos prodiga la naturaleza para fortalecer nuestra salud: aire y luz.

Es interesante este sport porque se lucha con noble emulación por la victoria; sin haber peligro, los muchachos se acostumbran a no temerle; todos los músculos se desarrollan por igual; la inteligencia es un factor que ha de acompañar a la agilidad y fuerza muscular; reúne, un una palabra, cuanto precisa para que este sport resulte útil y agradable (...).

Debería formar la Junta directiva de estas Sociedades gente sensata si es posible, que no jugase, que se ocupara únicamente de la marcha administrativa y financiera, y los padres de los muchachos inscribirse como socios protectores con pequeñísimas cuotas mensuales, para de este modo sostener unos centros donde saben que se reúnen sus hijos con un fin útil e higiénico.

Gracias a la bondad del Duque de Sexto, nos han cedido el Hipódromo diferentes veces; organizando concursos, a los que han acudido jugadores de Bilbao y Barcelona.

Contamos ya con el apoyo de S.M. el Rey y los Príncipes de Asturias, que han concedido hermosos premios, y de personajes de la aristocracia, entre los que se cuenta el Marqués de Argüelles (...).

Gran Vía, junio de 1903

Los clubs pagan 5 pesetas al mes (7 de noviembre de 1903)


Los Estatutos de la Asociación Madrileña de Clubs de Foot-Ball especifican lo siguiente: (...) Los Clubs pagarán 12 pesetas como derechos de entrada, y mensualmente 5 pesetas como cuota fija. (...). Existirán las siguientes clases de socio: a) Gran protector, el que haga de una vez un donativo de 250 pesetas o más á favor de la Asociación, b) Protector, el que lo efectúe de 100 pesetas, c) Numerario, el que satisfaga doce (...).
El Mundo Sportivo, 7 de noviembre de 1903